La acumulación de humedad en techos y terrazas es uno de los problemas más frecuentes que afectan la durabilidad de las estructuras y la pintura de interiores. Antes de aplicar cualquier revestimiento impermeable, es clave realizar un tratamiento adecuado de la superficie para asegurar que la membrana líquida se adhiera de forma homogénea y duradera.
1. Identificación y reparación de grietas
Aplicar impermeabilizante directamente sobre microfisuras o rajaduras no resolverá las filtraciones a largo plazo. Se recomienda limpiar mecánicamente las fisuras, retirar el material suelto y rellenar con selladores elásticos de poliuretano o acrílicos de alta flexibilidad.
2. Limpieza profunda y secado
La presencia de verdín, polvillo, grasitud o restos de membrana anterior descascarada evita el correcto anclaje del producto. Es indispensable lavar la superficie con hidrolavadora o cepillo y agua con detergente o cloro diluido, dejando secar por lo menos 48 horas antes de aplicar el producto.
3. Aplicación en capas cruzadas
Para obtener el espesor de película recomendado por las fichas técnicas de impermeabilizantes acrílicos y membranas líquidas, se debe aplicar una primera mano diluida a modo de imprimación (promotor de adherencia) y luego 2 a 3 manos puras en sentidos cruzados para sellar la porosidad del sustrato.