Los pisos deportivos (canchas de tenis, pádel, multideportes) y los pisos cementicios expuestos a tránsito constante requieren pinturas formuladas específicamente con resinas acrílicas o epóxicas de alta resistencia al desgaste y al impacto. La clave de su durabilidad reside casi en un 80% en la preparación previa de la carpeta o hormigón.
1. Neutralización de la alcalinidad y mordiente
En carpetas nuevas de hormigón o cemento, la alcalinidad natural puede atacar los pigmentos y resinas de la pintura. Se debe realizar un lavado con ácido muriático diluido al 10-20% en agua para abrir el poro (generar mordiente) y luego enjuagar con abundante agua limpia, dejando secar por completo.
2. Control de humedad en la carpeta
La presencia de humedad ascendente o atrapada en el contrapiso destruye la adherencia de la pintura. Una prueba sencilla consiste en colocar un plástico transparente pegado con cinta en el suelo durante 24 horas; si se condensa agua, la superficie no está lista para pintar.
3. Respetar los tiempos de curado entre manos
Aplicar manos gruesas o no respetar el tiempo de secado indicado en la ficha técnica provoca que la capa inferior quede blanda. Es indispensable aplicar manos delgadas y respetar los tiempos de curado final (por lo menos 7 días) antes de someter la cancha o piso al tránsito intenso.